miércoles, 18 de noviembre de 2015



ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO
Confieso –no miento- de veras te hamé, así con “H” porque fue un error.
(Anónimo)
Inicio
¿Quién teme más: “El Coco” que sabe de su existencia, pero ha sido negado a este mundo contemporáneo moderno; o el niño que no tiene miedo del “Coco” porque le han negado su existencia y eso le causa una falsa valentía e incertidumbre? El niño debería de temer más porque la incertidumbre causa zozobra, es un camino jamás andado; sin embargo, ello le debería dar al niño mayor seguridad para avanzar paso a paso sosteniendo el ritmo de su andar para que madure y aprenda a tomar decisiones valiosas, sin riesgo de caer en un error profundo.
Hemos iniciado con una forma análoga para indicar que México no es un país que ya esté maduro para entrar al mundo de aquellas naciones que han decidido sobre la apertura de sus fronteras culturales al consumo de la marihuana. Y es que la duda crece ante las realidades que se viven a diario a lo largo y ancho de nuestro territorio nacional: Muertes, Violaciones, Robos, ¡Violencia!, consecuencias que surgen por el consumo del alcohol y de otros adictivos.
Desarrollo
El alcohol es el puente de enlace para que “…las personas adictas… [tengan]… una moralidad deficiente y [carezcan]… de fuerza de voluntad.” (Guerrero Mothelet, V., 2013. El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, Pp. 10- 14); con ello se deja de pensar, sentir, tener conciencia de sí para darle paso a otras drogas: marihuana, cocaína, heroína y algunas más; mezcladas o de consumo gradual. Es cierto que la ciencia nos anticipa “…todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales”. (Ibídem). En tanto, cada individuo encuentra justificable tal afirmación, ya sea inclinándose hacia los factores biológicos ya hacia los ambientales.
Sin embargo, el individuo en riesgo no distingue la acreditación de su problema: ¡Adicción!, la cual empieza con la tolerancia que adquiere su organismo; es cierto que todo inicio es brutal, también es verdad que los organismos son diferentes y desarrollan adaptabilidad. Luego entonces ¿qué es ser adicto? Adicto: Dicho de una persona: Que está dominada por el uso de alguna droga o por la afición desmedida a ciertos juegos. (RAE). Por consiguiente cualquier persona de este planeta está en posibilidad de ser adicto a… cualquier cosa, persona, sustancia, actividad, real o inventada; justificada o no; esto nos deja otra vez en el entredicho: es el medio ambiente o la actuación biológica de los genes.
Como quiera y sea, nada hace justicia a la decisión que toma (tomamos) aquella persona, cuyo interés es egoísta, para consumir productos o acciones que sean adictivos. Citamos la película “Doctor Cable” que muestra una forma de adicción en apariencia nada peligrosa. Y ni hablar del alto consumo adictivo de las redes sociales que hacen niños, jóvenes y adultos. ¿Y nos asustamos cuando nos dicen que prontamente se ha de liberar el consumo recreativo de la “juanita”? total, no hay problema por quemar un poco “las patas al diablo”.
No estamos favoreciendo el consumo de sustancias adictivas, basta observar a nuestro alrededor las muchas maneras que adquiere la adicción. Y, por eso, definitivamente decimos NO a las adicciones, sobre todo a aquellas que “…pueden tener graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para el bienestar personal, familiar y social” (Ibíd.). Miedo tenemos porque no se trata de legislar para frenar o evitar los desmanes posibles de fructificar bajo el disfraz de “Mató, Violó, Robó o Violentó bajo el influjo de…, por consiguiente es un delito culposo ya que no hay agravantes de ley”. Tampoco queremos aparecer como fariseos rasgándonos las vestiduras ante el escándalo magnificado que ha hecho la publicidad mediática. De lo que se trata es de educar para prevenir. ¿En nuestro país surte eficacia y eficiencia la educación?
Porque en el caso de los medios masivos de información, éstos han sido aprovechados por Vicente Fox (expresidente de la república) y ni qué decir de Ricardo Salinas Pliego (dueño del consorcio Salinas-Elektra-Azteca), presentándose en el circo intitulado La ciudad de la ideas; a esto se suma el debate que ya se entabla en Puebla y México, D. F. para que poco a poco se nos introduzca en cada rincón social el consumo de sustancias adictivas, amén de reiterar el consumo de otras formas que ya nos subyugan y nos vuelven adictivos.
Conclusión
En conclusión, primero leamos y preguntemos; investiguemos y refrendamos lo investigado por actos comparativos; informémonos (no en cualquier vídeo de youtube) con autoridades médicas, religiosas, legislativas; aprendamos de las experiencias de otras naciones que ya permiten la adicción de aquello antes considerado ilegal. Ahora sí valoremos, razonemos, enjuiciemos y decidamos por voluntad individual con apego a la ley.
Reflexión

Reitero, maduremos como nación. Eduquemos para prevenir. Y si queremos correr el riesgo asumamos en lo general las responsabilidades que conlleva la adicción, porque hasta el momento no nos hemos corresponsabilizado de cualquiera de los efectos del “Cerebro adicto”.            

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